Seúl "lamenta profundamente" la decisión de verter agua de Fukushima al mar


Las autoridades japonesas consideran que el vertido no generará riesgos para la salud debido a que los niveles de tritio liberados al mar estarán por debajo de los estándares sanitarios nacionales.

Corea del Sur dijo hoy que "lamenta profundamente" la decisión del Gobierno nipón de verter agua contaminada de la central de Fukushima al Pacífico e instó a Tokio a ser transparente en relación con el tratamiento al que sometido al líquido antes de desecharlo.

El Gobierno lamenta profundamente la decisión del Gobierno japonés de liberar agua contaminada de la planta nuclear de Fukushima al océano", dijo en rueda de prensa Koo Yoon-cheol, director de la oficina de coordinación política del Ejecutivo surcoreano.

Su comparecencia se produjo después de que Koo presidiera una reunión de emergencia con viceministros de diversas carteras a raíz del anuncio realizado hoy por Tokio dando luz verde a la controvertida medida para solventar la falta de espacio en la central para almacenar el agua que se acumula.

"Con respecto a esta decisión, transmitiremos con claridad el mensaje de nuestro pueblo al Gobierno de Japón. Exigiremos medidas específicas por parte de Japón para certificar la seguridad de nuestra población y prevenir daños al medio marino", añadió Koo en declaraciones que recoge la agencia Yonhap.

El funcionario añadió que Seúl reforzará los test de radiación en productos importados de Japón y otras regiones y que remitirá su preocupación al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) e instará a la comunidad internacional a revisar el caso.

El agua contaminada, que comenzará a verterse de aquí a dos años, es actualmente almacenada en tanques y procede del sistema para enfriar los núcleos de los reactores nucleares dañados, así como de los acuíferos subterráneos y lluvias que se filtran y terminan contaminadas con isótopos radiactivos.

Antes de almacenarla en los tanques un sistema de procesamiento instalado en la central hace casi una década elimina de esta agua la mayoría de los materiales radiactivos considerados peligrosos, con excepción del tritio, un isótopo presente en la naturaleza (aunque en baja concentración).

Ya que más de 1.25 millones de toneladas de esta agua procesada se almacenan en tanques en la central y se prevé que la capacidad para su almacenamiento se agote en otoño de 2022, según el ritmo actual al que se genera ese líquido, Tokio se ha decantado por el vertido tras desechar otras opciones técnicamente más complejas.

Las autoridades japonesas consideran que el vertido no generará riesgos para la salud debido a que los niveles de tritio liberados al mar estarán por debajo de los estándares sanitarios nacionales -al ser mezclado con agua marina-, y defienden que esta es una práctica habitual en la industria nuclear de otros países.

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