Muere Guillermo Soberón Acevedo, exrector de la UNAM


Además de exrector de la UNAM, durante su gestión como secretario de Salud, entre 1982 y 1988, se creó el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias

Protagonista de los últimos 60 años de historia de la salud y la educación en México, el doctor Guillermo Soberón Acevedo, murió a los 94 años de edad.

El  exrector de la UNAM y ex ecretario de Salud abrió el capítulo de la histórica descentralización de los servicios de salud en el país y logró que los mexicanos hoy tengan el derecho a la salud garantizado en el artículo  4º de la Constitución. 

Durante su gestión como secretario de Salud entre 1982 y 1988 se creó el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) que hoy se ha convertido en la mayor área de terapia intensiva para dar atención a los enfermos por el nuevo coronavirus . También nació  el Instituto Nacional de Salud Pública  (INSP) y  se crearon alrededor de  800 centros de salud y hospitales generales.

Como una de sus grandes aportaciones a la salud pública destaca que impulsó los Días Nacionales de Vacunación contra la Poliomielitis que ayudaron a erradicar la enfermedad

Durante su administración cambió el nombre de la Secretaría de Salubridad y Asistencia por el de Secretaría de Salud en 1986 convirtiéndose en la cabeza rectora del sector salud.

Le tocó enfrentar la epidemia del VIH y los terremotos de 1985

Tras concluir su rectorado por dos periodos en la máxima casa de estudios, el doctor Guillermo Soberón

coordinó  los Servicios de Salud de la Presidencia de la República  y un año después se convirtió en secretario de  Salubridad y Asistencia.

Su primera acción  fue enviar al  Congreso de la Unión  una iniciativa para incorporar el derecho a la salud en el artículo 4º constitucional que derivó en la modificación de la Ley General de Salud en 1983.

Como encargado de la política de salud en el país le tocó enfrentar  la epidemia del VIH  y  los terremotos de 1985

GRUPO DE SOBERON EN LA UNAM.

El doctor Guillermo Soberón Acevedo es uno de los rectores que logró conformar un grupo académico-político muy importante en la UNAM, del cual se desprendieron seis rectores. Fue rector de la máxima casa de estudios, de 1973 a 1981, luego de un periodo convulso que obligó la salida anticipada de sus antecesores.

Soberón fue así el segundo en lograr un rectorado de ocho años completos, desde 1945, con la estabilidad que propició la Junta de Gobierno en la vida interna de la Universidad Nacional.

Cabeza de un grupo de poder que ha extendido su influencia por décadas, su alianza con los juristas, encabezados por Jorge Carpizo y los científicos, con José Sarukhán, quienes fueron sus colaboradores, dieron pie a que su influencia se mantuviera. José Narro Robles comenzó a tener presencia en la UNAM desde el rectorado de Soberón.

Octavio Rivero Serrano, aunque es médico, estrictamente no formó parte del grupo Soberón; fue el veto de la comunidad científica, aliada con Soberón, la que le impidió reelegirse.

Jorge Carpizo MacGregor, colaborador cercano de Guillermo Soberón, fue respaldado por él para suceder a Octavio Rivero. Al mismo tiempo, creó su propio grupo en el Instituto de Investigaciones Jurídicas y a él también pertenece José Narro Robles.

José Sarukhán Kermez, director del Instituto de Biología cuando Soberón era rector, fue el coordinador de la Investigación Científica de Jorge Carpizo. Fue uno de los académicos que pidió a la Junta no reelegir a Octavo Rivero.

Juan Ramón de la Fuente, hijo de uno de los psiquiátras más reconocidos a nivel nacional, Ramón de la Fuente, formó su propio grupo político, del cual cual también fue parte José Narro Robles, pero sus raíces político-académicas están en el soberonismo de la Facultad de Medicina.

José Narro Robles, soberonista y carpicista, desarrolló su talento de negociador político desde sus épocas de profesor de la Facultad de Medicina, en el rectorado de Soberón; fue el Secretario General de la UNAM con Jorge Carpizo y durante años fue el hombre de mayor poder cercano a De la Fuente.

Enrique Graue. Su origen de actividad política interna es con el grupo de Juan Ramón de la Fuente-José Narro Robles, pero a raíz de la separación de ambos, su trabajo se mantuvo cercano a De la Fuente en los primeros años de su primer periodo de gobierno; ahora es más cercano a Narro Robles.

SIN MIEDO A LAS PALABRAS

Identificado como un hombre que jamás le tuvo miedo a las palabras, Guillermo Soberón no sólo fue uno de los ex rectores de la UNAM, sino uno de los universitarios más activos en la vida interna de la institución, incluso hace sólo cinco años incluyó en sus memorias “El Médico. El Rector”, revelaciones que sacudieron a la comunidad universitaria dentro y fuera la de la institución.

Detrás de algunas crisis internas de la UNAM sí ha estado la mano de un Presidente de la República, pues Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría, José López Portillo, Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo asumieron decisiones que llevaron a la universidad nacional a tener momentos difíciles, asegura Guillermo Soberón Acevedo en su libro autobiográfico.

En 1999, la inacción de Ernesto Zedillo terminó prematuramente con el rectorado de Francisco Barnés de Castro.

“Tal pasividad en un clima de violencia desmedida, con la consecuente impunidad de los agresores, fue un factor clave en esas renuncias, y lo mismo habría de ocurrir en 1999 al rector Francisco Barnés de Castro, cuando el llamado Consejo General de Huelga (CGH) agredió brutalmente a la UNAM ante la indiferencia –y tal vez, nuevamente, la complicidad— de autoridades gubernamentales”, dice.

Revela un episodio de la forma en que el entonces Secretario de Gobernación, y hoy senador titular de la Comisión Federal de Eletricidad, Manuel Bartlett quiso entrometerse en la vida de la UNAM. Episodio que en el propio año 2015, el entonces senador Manuel Bartlett desmintió e incluso llamó a Soberón “cacique de la UNAM”.

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