Mi vida gira alrededor de Anneka: Luz Acosta


La medallista de bronce en Londres 2012 ve ahora las cosas desde otra perspectiva

El mismo empeño que Luz Mer­cedes Acosta mostró en su carrera en la halterofilia, y que la llevó a ser medallista olímpica, es el que ahora muestra en su nueva faceta como madre de familia.

La sonorense, ganadora del bronce en Londres 2012, festeja su primer Día de las Madres, junto a Anneka, su hija, quien llegó a su vida hace cuatro meses para darle un nuevo sentido a todo, como Luz lo expone.

“Mi vida, totalmente, ahora gira alrededor de ella”, dijo la halterista, quien en 2018 recibió su medalla olímpica luego de que tres com­petidoras que habían terminado mejor que ella en la justa helénica de 2012 fueron descalificadas por el uso de sustancias prohibidas.

“De verdad, admiro grande­mente cómo muchas madres solteras se tienen que dar tiempo para trabajar, salir de sus casas... yo siento que ahora no tengo tiempo para otra cosa que no sea mi hija”, aseveró en entrevista.

Luz pasará su primer Día de las Madres en el confinamiento obligatorio, junto a Anneka y su esposo, Eric, quien le dará gusto preparando callo de hacha, uno de sus platillos favoritos.

Acosta asistió a dos Juegos Olímpicos. En Beijing 2008 ocupó el séptimo lugar y, cuatro años después, tras superar un enorme pleito con federativos, fue sexta en Londres, pero seis años después todo ese esfuerzo se vio recom­pensado con una medalla olímpica.

“Cuando estaba en el alto rendimiento ni siquiera me detuve a pensar en la posibilidad de tener un hijo”, señaló Luz, quien desde que se retiró del deporte vive en Estados Unidos, donde contrajo nupcias.

“Ahora me pongo a pensar en lo difícil que hubiera sido tener que irme a un campamento y dejarla sola tanto tiempo, creo que es algo que no hubiera podido hacer”, aseveró. “Creo que no fue algo que postergué, creo que es algo que llegó justo en el momento que tenía que llegar”.

Luz no sabe si Anneka here­dará su gusto y su habilidad para la halterofilia, pero sí sueña con pronto poder mostrarle cuál es la gran pasión de su madre.

“Al menos va a aprender a hacer un arranque y un envión”, dijo entre risas. “Tiene una mamá muy apasionada por el deporte, que escoja el que ella quiera, pero yo, desde ahorita, ya me veo como mamá de deportista en los Juegos Olímpicos de 2040”.

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