“México arriesga territorio ante EU”


Aceptamos que otro gobierno aplique sus leyes con personas que están en territorio mexicano, detalla el libro Muro de ira y humo.

La relación entre México y Estados Unidos había estado en calma en los últimos 25 años. La llegada de Donald Trump al poder rompió esa tranquilidad y el vínculo entre ambos países está opacado por el ruido y la furia del republicano, aseguró la periodista y política Socorro Díaz.

Esta tensión es cada vez más severa y el presidente ha logrado capitalizar su resentimiento para hacer una campaña basada en el odio al mexicano, aseguró en entrevista con Excélsior.

“Donald Trump ha capitalizado sus fobias. Ha convertido a México en un blanco de ataques reiterados, de descalificaciones. El tema del muro lo ha mantenido como su eslogan y durante todo este tiempo le redituó”, afirmó a este diario con motivo de la publicación de su libro Muro de ira y humo. El presente de la relación México-Estados Unidos, en la editorial Siglo XXI.

A un año de la llegada de las primeras caravanas migratorias a nuestro país, la autora agregó que los centros de detención de migrantes en territorio nacional amenazan la seguridad.

¿Por qué los campos de refugiados abren la vía para la intervención de Estados Unidos en México?

En el momento en que México aceptó que los migrantes de diversos países del mundo que quisieran pedir asilo en Estados Unidos pudieran ser regresados a territorio mexicano y esperar el veredicto de los jueces, en ese momento se está comprometiendo la soberanía. Estamos aceptando que un gobierno extranjero aplique sus leyes para personas que están dentro del territorio mexicano.

Es un tema que se desprende de la abusiva vinculación, del amarre que Trump ha hecho entre los dos países con el tema de la migración.

Yo no quiero imaginar que, en el curso de los próximos meses, un juez determinara que para un caso de asilo tienen que entrar fuerzas de Estados Unidos a México a verificar en qué condiciones se encuentran las personas.

Eso es estar supeditados a las decisiones que jueces o ejecutivos de Washington quieran tomar en relación con personas que están en campos de refugiados, en albergues, casas de protección, además, están en la frontera norte y en la frontera sur, que son áreas estratégicas para la soberanía nacional.

Estados Unidos va a reducir sensiblemente el número de personas que puedan migrar de manera legal. El problema de las caravanas surgió y se desarrolló infortunadamente debido al discurso producto de los compromisos de campaña de Donald Trump y de desconocimiento para EU y para México por parte del nuevo gobierno. Junto con las personas que honestamente buscan asilo hay personas engañadas, que vienen de diversos países, por bandas del crimen organizado que se especializan en el tráfico de personas.

A un año de la llegada de las caravanas, ¿cómo se ligan éstas con el discurso de odio de Trump?

Fue como ponerle el plato en la mesa; una actitud antimexicana y antiinmigrante de Trump; fue un error de cálculo.

¿Trump transformó la relación entre ambos países?

En los últimos 25 años, las relaciones entre México y Estados Unidos habían tenido un espacio de tranquilidad. Ambos países tienen una profunda relación por el trato humano, podremos tener muchos conflictos, pero nuestro destino histórico es ser vecinos. Hoy, ese sonido profundo está acallado por el ruido de las declaraciones y tuits del presidente Trump, quien ha querido manejar la realidad en términos histriónicos y exagerados.

¿Capitalizó sus fobias? ¿Hay resentimiento del presidente de EU contra los inmigrantes?

Todo resentimiento es social, se incuba en la familia, en la escuela y el barrio, y Trump es hijo de madre inmigrante; su mamá llegó a Nueva York como inmigrante legal por 50 dólares la cartera. Las razones por las que Trump tenga desde el tronco de su personalidad una actitud antiinmigrantes es por un tema familiar y por un tema social. Esa pasión antiinmigrante es la pasión propia de una persona que padece resentimiento, con quienes tuvo que convivir los choques y conflictos en escuelas y barrios.

Su actitud es inédita porque es el presidente 45 de un país cuya sociedad está integrada con base en migración excesiva. Los primeros inmigrantes fueron blancos anglosajones protestantes y después empezaron a llegar de diferentes raíces. Entonces, Trump es un adversario de la globalización y es partidario del proteccionismo. Entonces, México tiene amigos y tiene intereses legítimos, y creo que debemos recordar que el respeto no se demuestra con intimidaciones, sino con un diálogo serio entre quienes quieren negociar, entre quienes están dispuestos a llegar a acuerdos.

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